La vida en realidad es una mudanza sin tregua . Los segundos ,minutos,horas,años…van modificando nuestra vida ,de experiencia en experiencia ..hasta el destino final en el Universo ignoto.
En mi caso ,desde niño ,me vi envuelto en numerosos cambios ,que en ocasiones me disturbaban ,sobretodo porque yo no decidía. Tomaban la iniciativa mis padres ,profesores o Accionistas de las empresas que dirigía.
El tren traqueteaba por tierras extremeñas,castellanas ,vascas o francesas. La ventanilla era la pantalla del adiós y el umbral de la nueva casa,el ignoto colegio o la aventura de un nuevo cargo en cualquier país.
Mis sentimientos, miedos o deseos no importaban a nadie,porque en las ,,mudanzas,, está todo decidido como un fatum irrefutable.
Aquí estoy al cabo de los años cargados de amores ,éxitos y sinsabores..realizando una nueva mudanza. Casi no me lo creo. La casa en la que vivo me desborda …todo sobra. El problema es levantar este almacén ,,diogenico,,empaquetarlo,tirar la mitad al punto limpio y visualizar el traslado y la nueva vivienda.
En esta ocasión todo me sobra y me corre prisa simplificar mi hábitat.
Si,verdaderamente la vida es una gran MUDANZA.

Pobre el que se aferra a lo material, el cambio es lo que nos enriquece y esa es la única mochila que nos llevamos.
Tienes mucha razón,lo que sucede es que la historia personal se escribe con personas y cosas. Sin eso el vacío de la nada se haría cierto.
Gracias, María