Allá en los albores de la Democracia ,la palabra era el valor más sagrado del pueblo Ateniense. El Verbo brotaba para iluminar , convencer, legislar,para reconvenir ,incluso para censurar ,nunca para insultar la inteligencia .
Aquí,en el Parlamento Nacional y las 16 Asambleas Regionales ,se ha perdido el sentido de la Palabra .Las sesiones están vacías de buenas intenciones y repletas de insultos ,nada es lo que debe ser. Todo es un mal teatrillo de unos vividores del erario público.
Da igual lo que el pueblo anestesiado necesite.
Qué desazón !

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